Chaouen: Relax, exploración y buen ¡jachiisss….Jesús, María y José!
Sin lugar a dudas el añil, es el color especial de este pueblecito en una de las laderas de las magníficas montañas del Rift, al Norte de Marruecos.
Estos días de fiesta hemos estado allí para relajarnos, explorar y porqué nó, también disfrutar de lo prohibido.
Pasear por su callejas es volver al pasado, y mezclarse con sus gentes un ejercicio de humildad, educación y alegría. Un fantástico deambular para descubrir rincones sin importar el tiempo.
Lo más importante aquí es vivir lo más intésamente que te sea posible, disfrutar de los momentos nuevos y crecer interiormente de manera pausada, por que el tiempo pasa lento pero es efímero….
Y de pronto nos alejamos para alcanzar un majestuoso bosque de pinsapos. Único e impresionante, como nuestros dos pequeños guías, que nos mostrarán sólo una ínfima parte del subsuelo que esconde este territorio inexplorado.
Y allá adentro una sorpresa: un cráneo, y a la vez una emoción incontenible de asombro. Es el esqueleto parcial de una especie de mono que habita en estos parajes.
Ya de vuelta, a cualquier hora, volvemos de nuevo a la mezcla hecha de pan recién sacado del horno, con el olor del té a la menta y cómo no, a los sonidos del mullaidín llamando a la oración de los fieles.
Y la noche cae silenciosa para reposar un día tan largo cargado de emociones. Mañana nos espera la mar inmensa del mediterráneo y un retorno perezoso y desganado que no deseas que llegue.
Y lo de: ¡ jachiisss…. Jesús, María y José ! ya es otra historia.































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