Uso eficiente del descendedor stop

La utilización del descendedor stop se ha implantado desde hace bastante tiempo en el colectivo espeleológico y también en el barranquista. El sistema de “auto frenado” mediante la palanca de stop, hacen de este modelo uno de los más eficaces, ganando en seguridad con respecto a otros descendedores de otras marcas. Hoy en día apenas se ven a espeleólogos usando el viejo dressler, o cualquier otro modelo que no disponga de palanca stop.

Todos son ventajas en este tipo de modelos, pero… hay que decirlo: “La mayoría de nosotros no sabemos o no queremos usarlo debidamente”.

Las simas en la que nuestro club trabaja actualmente son auténticos laboratorios de ensayos. Curiosamente, las cuerdas fijas que hay que sustituir con más frecuencia son las tiradas largas en aéreo. Teóricamente, estas cuerdas son las que menos deterioro deberían de sufrir, al ser tiradas “limpias” no estan sometidas a ningún tipo de rozamientos, ni estan en contacto con la roca, el barro o el agua. Sin embargo, debido a un mal uso del frenado del descendedor stop, son las que se deterioran más rápidamente.

cuerdasquema.jpgCuando sustituimos y observamos detenidamente estas cuerdas, se pueden apreciar las catástrofes que ocasiona el frenado con el stop en las mismas, los tramos de llegada a los fraccionamientos o a la base de los pozos están en su mayor parte quemados y aplastados, mientras el resto de la cuerda se mantiene en un estado aceptable de uso. Lógicamente esta cuerda tiene que ir a la basura o reciclar los tramos que aún se puedan aprovechar.

Además de las quemaduras y los aplastamientos, la presión del frenado de la palanca hace que las micropartículas se incrusten a presión entre las fibras de las cuerdas, restándole prestaciones a la cuerda en un periodo muy corto de utilización. Si no es recomendable lavar las cuerdas con un chorro de agua a presión, imaginaros la presión que ejerce una palanca de freno sobre la cuerda en un descenso, seria muy interesante realizar una prueba de esfuerzo a estas cuerdas después de usadas, la resistencia residual tiene que quedar “de miedo”

El mal uso del frenado afecta también al desgate de las poleas del descendedor. Al frenar con la palanca, se ejerce mucha mas presión sobre las poleas acusando enormemente el desgaste de las mismas.” Polea desgastada+freno con palanca” forman un cóctel que hacen que las cuerdas no duren una temporada de trabajo aceptable.

Por comodidad o desconocimiento la mayoría tienden a usar la palanca de stop como freno, aunque se utilize mosquetón de freno, a este se le da un uso más bien de seguro auxiliar que de freno en si.

El concepto de “auto frenado” tal y como lo denomina el propio fabricante y la poca insistencia que se le da en el aprendizaje a frenar debidamente, invita a hacer pensar que la palanca de stop del descendedor, no es ni mas ni menos que el sistema de frenado del mismo, cuando en realidad es un freno de parada (stop). Por hacer un símil comparativo, este seria “el freno de estacionamiento de un coche” solo se debe de utilizar cuando nos hemos detenido frenando con el mosquetón de freno.

Desde las escuelas y en los cursos de iniciación se debería de prestar más atención a un correcto uso del frenado de estos modelos de palanca. La vieja escuela aprendimos con el dressler, este modelo sin palanca te obligaba a usar el mosquetón de freno para detenerte. Este modelo ya se encuentra en desuso y también ha ocasionado más de un accidente, por lo que solamente es recomendable si se utiliza conjuntamente con un shunt “picopato”. No me estoy refieriendo a que el viejo sistema era mejor, con los nuevos modelos se ha ganado en eficacia y en operatividad, pero se ha perdido en practica y en control de la frenada.

Seria recomendable hacer practicas con el antiguo dressler, o bloqueando en estos modelos la palanca del stop con un mosquetón para aprender a frenar debidamente en los descensos. En este tipo de practicas sin la palanca de stop, se observa como se tiende a cambiar el angulo del brazo y a ejercer presión con la mano sobre la cuerda para controlar la frenada.

Practicando y aprendiendo a usar el descendedor stop de forma eficiente, las cuerdas y el presupuesto del club lo agradecerán.

Luis Martinez de Tejada Moreno
www.espeleomalaga.com

Las cuerdas y su resistencia con el paso de los años

“Pocas cosas hay más tristes que morir por cutre”
Mi amigo Iñaki

Hace un par de años, tras leer el magnífico libro Técnicas de Espeleología Alpina, de Georges Marbach y Bernard Tourte, me decidí a realizar la prueba que describen los autores para determinar en qué estado se encontraban mis cuerdas de espeleología.

La prueba consiste básicamente en realizar caídas de factor 1 de un metro, utilizando una muestra de cuerda mojada con una masa de 80kg, hasta la rotura de la misma. Si resiste al menos 3 caídas, podemos darla por buena, si no es así, deberemos retirarla.

Por diversas circunstancias, y especialmente debido a que no es sencillo preparar la instalación para poder efectuarla, la he ido aplazando. No obstante, no tenía duda sobre la seguridad y resistencia del material que estaba empleando para asegurar nuestra progresión vertical en las cavidades, ya que todas nuestras cuerdas, pese a contar con bastantes años de existencia, presentan muy buen aspecto. Además conozco perfectamente su historia y sé que no han sufrido caída violenta alguna ni abuso en su utilización, habiendo sido almacenadas correctamente.

Las normativas que homologan nuestras cuerdas , EN 1891 para las cuerdas y EN 564 para cordinos y cuerdas auxiliares, las clasifica en tres tipos según la utilización prevista:

Tipo A, para uso general,

Tipo B destinada a equipos técnicos

Tipo L (Ligero) (Sólo admitida en Francia) exclusivamente destinada a una utilización escrupulosa por parte de espeleólogos muy expertos.

La Norma exige, entre otras características, una resistencia mínima de:

Cinco caídas factor 1 con 100kg en las tipo A,

Cinco caídas factor 1 con 80 kg en las tipo B,

Dos caídas con 80kg en el tipo L .

Además obliga a una determinada resistencia estática, fuerza de choque y deslizamiento y alargamiento bajo carga, que quedan fuera de lo que pretendemos en este estudio y de nuestra capacidad de análisis con el material disponible.

LAS PRUEBAS REALIZADAS

Las pruebas para la homologación se realizan con las cuerdas SECAS, a una temperatura de 20ºC +/-2ºC y una humedad del 65%+/-5%, lo cual no deja de ser preocupante como veremos más adelante.
Recientemente, Manuel Jiménez Sánchez, Lolo, compañero espeleobucedor y bombero, se ofreció a realizar los test en la instalación que al efecto tienen preparada en el parque de bomberos de Logroño, de manera que le envié varias muestras de cuerda estando convencido de que los resultados que obtendría no harían sino confirmar mi tranquilidad sobre su estado.

Pues bien, los resultados han sido realmente decepcionantes, hasta el punto de que hemos repetido las pruebas en diversas ocasiones, modificando algunos parámetros para confirmar los datos obtenidos. La consecuencia, por supuesto, ha sido la retirada de servicio de la mayor parte de nuestras existencias de cuerda .
Las pruebas realizadas, básicamente simulan la peor caída que teóricamente puede sufrir una cuerda en el desarrollo de la actividad espeleológica, es decir, un impacto factor 1 en el cual, la longitud de la caída es igual a la longitud de cuerda en juego para amortiguar la misma.

La prueba consiste en realizar sucesivas caídas factor uno de aproximadamente un metro de longitud

La muestra de cuerda empleada mide 215 centímetros, de manera que una vez realizados los nudos en sus extremos, la longitud total es de aproximadamente 1 metro.
Este tipo de caída es evitable equipando las verticales de forma correcta, pero no se puede descartar al 100% que pueda suceder en algún caso allí donde la morfología de la cavidad, la calidad de la roca u otras circunstancias no nos permitan instalar como quisiéramos. En consecuencia, será el mínimo exigible a una cuerda.

La masa utilizada en los ensayos es de 80kg de acero, en muchos casos inferior al peso de un espeleólogo equipado, pero hemos de considerar que la capacidad de absorción de la energía del impacto de este lastre es casi nula, lo cual no sucede con un espeleólogo.

Las cuerdas sometidas al ensayo están húmedas, habiendo sido sumergidas durante al menos 2 horas en agua. La diferencia de resistencia entre una cuerda seca y una húmeda es sorprendentemente alta como veremos más adelante.

El nudo empleado para amarrar la muestra de cuerda al anclaje y al peso ha sido el “8″ perfectamente azocado. No obstante, también hemos realizado pruebas con nudos de gaza simples y las diferencias en los resultados han sido mínimas.

LOS RESULTADOS

Los resultados de las pruebas se han desarrollado como sigue:

Cuerda 1: Tipo A, 11mm, 10 años, aspecto exterior muy bueno. Resistencia mojada entre 1 y 2 caídas. Resistencia seca 2 caídas.

Cuerda 2: Tipo A, 10mm, 10 años, aspecto exterior bueno. Resistencia mojada entre 1 y 2 caídas. Resistencia seca 3 caídas.

Cuerda 3: Tipo A, 11mm, <10 años, aspecto exterior bueno pero muy rígida. Resistencia mojada 1 caída.

Cuerda 4: Tipo A, 10mm, 20 años, aspecto exterior muy bueno, flexible. Muy poco usada . Resistencia mojada entre 0 y 1 caída.

Cuerda 5: Tipo A, 11mm, >12 años, aspecto exterior bueno, flexible. Resistencia mojada 0 caídas.

Cuerda 6: Tipo B, 10mm, 20 años, aspecto exterior bueno, flexible. Resistencia mojada 1 caída.

Cuerda 7: Tipo A, 10,5mm, 1 años. Nueva. Resistencia mojada superior a 15 caídas.

Cuerda 8: Tipo B, 9mm. 15 años aunque nueva sin estrenar. Resistencia mojada 3 caídas. (Resistencia original según el fabricante 8 caídas)

Cuerda 9: Náutica de 10mm poliéster. Prácticamente nueva, dos usos para rapelar. Resistencia 2 caídas.

Cuerda 10: Dinámica 9mm. 18 años. Aspecto externo usado. Nunca ha soportado vuelos. Resistencia 0 caídas. (Resistencia original según el fabricante superior a 20 caídas factor 2 con 55 kg)

Cuerda 11: Náutica de 8mm poliéster. Nueva a estrenar. Resistencia 0 caídas.

En todas las caídas, la cuerda se rompe siempre por el nudo

LAS CONCLUSIONES

Hubiera sido deseable realizar muchas más pruebas con cuerdas de distinto tipo y antigüedad , pero estimo que de los resultados obtenidos se pueden sacar varias conclusiones interesantes.
Quiero resaltar antes de plasmar las mismas, que no mantenemos relación comercial alguna ni somos patrocinados por ningún fabricante de cuerdas.

Aclarado este punto, y a la vista de los resultados, parece razonable pensar que la vida útil indicada por los fabricantes de cuerdas, si bien puede estar influenciada por su interés en que cuanto antes retiremos una cuerda, más cuerdas se venderán , es una buena referencia a la hora de decidir si jubilamos o no una de ellas.

En primer lugar, y a la vista del pésimo comportamiento de la cuerda 10, dinámica, y de la cual esperábamos muchísimo más, no parece muy buena idea utilizar las cuerdas de escalada cuando empiezan a parecernos inseguras para escalar, en otros usos aparentemente menos exigentes como barranquismo o rápel. Una cuerda insegura para escalar, es insegura para cualquier uso.

Hay que prestar especial atención a nuestro cabo de amarre, que suele estar fabricado con este tipo de cuerda dinámica, y cambiarlo con frecuencia. Considerando que este elemento puede verse fácilmente sometido a una caída factor 1, o incluso factor 2 ,deberá ser confeccionado exclusivamente con materiales que por su composición sean capaces de absorber la energía resultante de una caída.

Un cabo confeccionado con cuerda dinámica de 9 ó 10mm con nudo de gaza simple central y medio doble o triple pescador en los mosquetones parece ser lo que mejores resultados proporciona. Recientemente, y de forma totalmente contradictoria a lo que yo pensaba, he leído que pruebas realizadas por la Escuela Francesa de Espeleología demuestran que los cabos de anclaje de cinta cosida como el Spelegyca de Petzl, son absolutamente inadecuados para este fin, pudiendo transmitir a nuestra columna vertebral fuerzas de choque superiores a 1500 daN en caídas factor 1. (La norma para homologar cuerdas dinámicas de escalada establece un máximo de 1200daN, que ya es un valor muy alto, para una caída factor 2).

Se recomienda jubilar el cabo de anclaje transcurrido un año de uso, lo cual, teniendo en cuenta que puede ser sometido a factores de caída elevados, y que el coste del mismo es inferior a tres euros, parece una medida bastante razonable. Si bien son muchas las ventajas de los cabos de anclaje fabricados con cuerda dinámica por uno mismo, habrá que tener presente que su punto débil son los nudos, y en consecuencia, estos deberán ser convenientemente revisados y apretados, dejando un sobrante de al menos 9cm una vez prietos.

Las cuerdas 9 y 11, que no están homologadas como cuerdas semiestáticas ni como dinámicas, es decir las cuerdas industriales o de uso náutico, a igualdad de diámetro, están muy lejos de las características técnicas y resistencia de una cuerda destinada específicamente para su uso en espeleología o en alpinismo. No tiene ningún sentido utilizarlas para este fin.
Es evidente que un almacenamiento prolongado, como el de la Cuerda 8, incluso en las mejores condiciones, degrada de forma importante la cuerda. Igualmente en este caso, parece sensato seguir las indicaciones del fabricante.

En todas las caídas, la cuerda se rompe siempre por el nudo

Tranquiliza comprobar que una cuerda nueva tipo A, resulta casi indestructible en este ensayo incluso estando mojada. Esta cuerda soporta según el fabricante 14 caídas estando seca con 100kg.
Nos ha extrañado comprobar que prácticamente no hay disminución en cuanto a resistencia a las caídas empleando un nudo de gaza simple en vez de un nudo en 8.

Resulta sorprende enterarse de que la norma EN1891 establece que las pruebas se realicen sobre muestras de cuerda seca, cuando en espeleología, lo más normal es que las cuerdas tengan que trabajar completamente empapadas. Hemos podido constatar empíricamente que los choques que soporta una cuerda seca pueden llegar a ser el doble de los que aguanta una mojada. Es más, existe un estudio realizado por el prestigioso Club Alpino Italiano C.A.I. en colaboración con la Universidad de Padua, que demuestra que la variación en el número de caídas soportadas por una cuerda, incluso nueva y con tratamiento hidrófugo, llega a un alarmante -73% cuando está mojada en relación a sus prestaciones cuando está seca . Igualmente, la fuerza de choque se incrementa en un 8% cuando está húmeda. Aunque este estudio se ha realizado sobre cuerdas dinámicas de alpinismo, considerando que están realizadas con el mismo material que las cuerdas semiestáticas de espeleología, creo que podemos aplicar sin temor a equivocarnos muchas de sus conclusiones al tema que nos atañe.

La verdad es que las prestaciones exigidas para su homologación a las cuerdas tipo L, tan sólo dos caídas factor 1 con 80kg, me parece muy justa . No hemos dispuesto de una muestra de este tipo de cuerda para hacer las pruebas, pero sospecho que estando húmeda, quizás ni siquiera hubiese aguantado una caída. Lógicamente, no habrá que dudar ni un segundo a la hora de jubilar estas cuerdas, e incluso estando nuevas, su utilización quedará reservada a espeleólogos verdaderamente expertos y ligeros.

Visto lo anterior, se hace extraño que no haya más accidentes por rotura de cuerda. Supongo que en ello, además de la intervención de la Providencia Divina, tiene mucho que ver el hecho de que afortunadamente, las caídas factor 1 en espeleología son muy poco frecuentes, y que el cuerpo, arnés, cabo de amarre y demás elementos de seguridad del espeleólogo, actúan como eficaces absorbedores de energía que disminuyen considerablemente la fuerza de choque.

De cualquier modo, hemos de considerar que el test se realiza con sólo 80kg, y que la cuerda trabaja en condiciones óptimas, sin roces o contacto con la roca. En una cavidad, el peso soportado posiblemente será mayor, y no podemos descartar al 100% que la cuerda no contacte con la roca en el transcurso de una caída, por lo que habrá que contar con un margen de seguridad razonable.

Las cuerdas semiestáticas empleadas en montaña, en especial si han sido instaladas de forma permanente o semipermanente, están sometidas además a la acción destructora de los rayos ultravioleta. Personalmente he sido capaz de partir con mis manos y sin hacer mucho esfuerzo, una cuerda torcida de nylon de 11mm que llevaba unos 10 años expuesta a la intemperie. La cuerda era blanca, y curiosamente, presentaba un excelente aspecto a la vista. A la hora de evitar los roces o el contacto con la roca, se suele ser menos escrupuloso que en espeleología, por lo que habrá que ser especialmente prudente durante su utilización.

Cuanto más alta sea la resistencia original de una cuerda, mayor margen de seguridad mantendrá con el transcurso del tiempo. En consecuencia, habrá que retirar antes una cuerda tipo L que una B o una A, y parece razonable pensar que a su vez, cuanto mejor sea una cuerda dentro de su tipo de homologación, durante más tiempo podremos usarla con seguridad.

Lógicamente, lo aquí expuesto sobre las cuerdas es aplicable a los demás elementos textiles de nuestra cadena de seguridad, y será prudente actuar sobre los mismos de igual forma.

Es buena idea decidir juiciosamente qué tipo de cuerda precisamos, siendo realistas con el uso que pretendemos darle, nuestro peso y nuestra experiencia equipando, y, después gastar nuestro dinero en la mejor cuerda que podamos pagar, que no tiene por qué ser la más cara.

Es mejor ir comprando cuerda conforme nos vaya haciendo falta, evitando almacenarla de forma que envejezca. Y posiblemente será a la larga más económico utilizar intensivamente las cuerdas descartándolas en cuanto nos parezcan inseguras, en vez de usar de forma esporádica una mayor cantidad de cuerdas que habrá que descartar no por uso, sino por degradación del material dentro del armario o en la bobina.

ANEXOS

Recomendaciones según el fabricante SACID de la marca Kordas:

Las cuerdas hay que retirarlas como máximo tras 6 ó 7 años de utilización aunque se usen esporádicamente y tengan buen aspecto. No es recomendable almacenar cuerdas durante más de tres o cuatro años antes de hacerlas servir por primera vez. Una cuerda con más de 10 años de antigüedad desde su fecha de fabricación debe ser retirada aunque tenga buen aspecto. Hay que realizar al menos una inspección anual de este tipo de materiales. Y además de valorar el estado general visualmente y por tacto , hay que comprobar la antigüedad de la cuerda.

Hay un método muy sencillo para comprobar la antigüedad de una cuerda si no se dispone del historial de la misma: Se corta un trocito de unos cuantos centímetros y se mira si tiene cinta de marcaje interior. Si no tienen cinta de marcaje hay que retirarla inmediatamente, porque quiere decir que la cuerda es anterior a la aparición de la normativa, y por lo tanto tienen más de 10 años. Si tiene cinta de marcaje en ella pondrá escrito el año de fabricación. Se suele repetir cada 20 centímetros aunque la norma obliga a por lo menos una repetición del año de fabricación por metro. También hay algunos fabricantes como nosotros que tenemos un código de colores para la cinta que se repite cada 10 años, así simplemente con mirar el color de la cinta en la punta de la cuerda se puede llegar a saber el año sin necesidad de cortarla.

Varios sistemas sencillos para valorar la degradación de las cuerdas son:

-Si la cuerda está muy rígida e hinchada: mala señal.

-Sobre la cuerda limpia y seca raspar con la uña la funda. Si se desprende un polvillo blanco es mala señal.

-Cortar un trocito de la punta de la cuerda (10cm) con un cúter afilado, separar la funda del alma. Coger la funda, estirar de los cabos que componen la funda deslizándolos entre una uña y un dedo. Si se desprenden capilares cortitos de 3 ó 4 mm de longitud es mala señal.

-Del mismo trozo anterior de las fibras que componen el alma, si podemos estirando con los dedos, romper con facilidad los capilares es mala señal.

Vida útil de una cuerda semiestática según BEAL

Vida útil = tiempo de almacenamiento antes de la primera utilización + tiempo de utilización.

• La vida útil depende de la frecuencia y de la forma de utilización.
• Los esfuerzos mecánicos, los rozamientos, los rayos UV y la humedad degradan poco a poco las propiedades de la cuerda.
• Debemos subrayar que, con el uso, la longitud de la cuerda puede disminuir hasta un 10% a costa de aumentar su diámetro.
• Tiempo de almacenamiento: en buenas condiciones de almacenamiento, este producto puede guardarse durante 5 años antes de utilizarse por primera vez sin afectar a su futuro tiempo de utilización.

Tiempo de utilización:

- Utilización diaria e intensiva: 6 meses.
- Utilización cotidiana y de intensidad media : 1 año.
- Utilización semanal e intensiva: 1 año.

-Utilización semanal y de intensidad media: 2 años.
- Utilización diaria por períodos y de intensidad media: 3 años.
- Algunas utilizaciones durante el año de intensidad media: 5 años.
- Utilización muy ocasional de poca intensidad: 10 años.

Atención: se trata de tiempos de utilización indicativos. Una cuerda puede ser destruida en su
primera utilización. Es el control el que determina si el producto debe darse de baja antes. Un
almacenamiento apropiado entre utilizaciones es esencial. El tiempo de utilización nunca debe
superar los 10 años. La vida útil (almacenamiento antes de utilización + vida de utilización)
está limitada a 15 años.

La cuerda tiene que darse de baja lo antes posible:

- Si ha detenido una caída.
- Si al inspeccionarla, el alma está dañada.
- Si la funda está muy gastada.
- Si ha estado en contacto con productos químicos peligrosos.
- Si hay cualquier duda sobre su seguridad.
-Vida útil de una cuerda semiestática según Cuerdas Roca
- De 1 a 12 meses bajo uso intenso (profesionales de los trabajos
verticales y rescates, expediciones en alta montaña o
cuevas).
- De 2 a 3 años con uso moderado u ocasional (aficionados a
la espeleología, equipadores de escalada deportiva).
No emplee cuerdas con más de 10 años aunque su aspecto
exterior sea muy bueno o apenas se haya utilizado.

Empleamos un lastre de 82kg de acero unido a la muestra de cuerda mediante un cordino de dynema para limitar al máximo la elasticidad

BIBLIOGRAFÍA

- Técnicas de Espeleología Alpina, de Georges Marbach y Bernard Tourte. Ed. Desnivel
-Seguridad y riesgo I y II, de Pit Schubert. Ed. Desnivel

http://www.caimateriali.org/index.php?id=21

http://www.sacidkordas.com/

http://www.rocaropes.com

http://www.bealplanet.com

http://www.espeleosocorro.es/HTML/cabos_anclaje.htm

 Texto Original: Miguel Castro (Grupo Tritón) y Manuel Jiménez

Fotos: Manuel Jiménez (Lolo)

Montaje: Javi Castro. (Grupo Tritón)

Abril 2010

EspeleoPoncho, y protégete del frío en tus esperas…

La conocida espeleóloga Anette Van Houtte fabrica de forma artesanal un poncho. El poncho ha sido diseñado de forma específica para  la práctica de la espeleología. Con esta prenda se puede conservar el calor en los momentos de espera o en caso de socorro. Sus características (precio reducido, peso y versatilidad) hacen de esta prenda un elemento imprescindible en cualquier exploración.
El Poncho ha sido modificado recientemente y dentro de unos días subiré los nuevos datos de este útil complemento con sus precios y toda la información necesaria.
Dirección de contacto: annette.van.houtte@skynet.be y fotos de: Speleoclub AVALON, P. Degouve

Extraído del interesante blog: http://descendedor.blogspot.com.es/2013/06/espeoleoponcho-la-burkannette.html

¿Cómo acierto con mi talla perfecta?

Averigua tu talla de:

calzado, chaqueta, pantalón, gorra, casco, guantes

 

Calzado Chaquetas, camisetas, chalecos,... Pantalones, mallas Gorras Guantes Casco

 

Medir Talla Calzado


Para las marcas que usan tallas europeas, el sistema es muy sencillo, hay que multiplicar la medida del pie en cm por 1,5. Por ejemplo, si tu pie mide 26 cm, tu talla es una 39 (26 x 1,5 = 39).
Para medir la talla correcta de tu pie: Coloca una hoja de papel pegada a la pared, ahora pon el pie encima y el talón pegado lo máximo posible a la pared (Realiza la medición echando todo el peso de tu cuerpo sobre el pie). Con un lapicero marca hasta donde te llegue el dedo más largo (Lápiz y papel deben permanecer en un ángulo de 90º)

Consideraciones para ajustar el calzado a la actividad

Hay que tener en cuenta que el pie, al andar, se estira al pisar el suelo, por lo que el hueco debe ser algo más gran de que el pie (aproximadamente 1 cm; es decir, que si echas el pie lo más hacia delante posible, te tiene que caber un dedo en la parte trasera), por lo que, al medir el pie, conviene añadir 1 cm a la medida obtenida, obteniendo así la medida que vamos a llamar “medida del pie en actividad”. Según la actividad debes ajustarte más o aumentar la talla del calzado.

Equivalencias de talla de calzado Ten encuenta que en muchos casos los números pueden variar segú el fabricante.

Hombre


EEUU 6.0 6.5 7.0 7.5 8.0 8.5 9.0 9.5 10.0 10.5 11.0 11.5 12.0 12.5 13.0 13.5
UK 5.5 6.0 6.0 6.5 7.0 7.5 8.0 8.5 9.0 9.5 10.0 10.5 11.0 11.5 12.0 12.5
EURO 38.5 39 40 40.5 41 42 42.5 43 44 44.5 45 45.5 46 47 47.5 48
CM 24 24.5 25 25.5 26 26.5 27 27.5 28 28.5 29 29.5 30 30.5 31 31.5
Mujer


EEUU 4.0 4.5 5 5.5 6.0 6.5 7.0 7.5 8.0 8.5 9.0 9.5 10.0 10.5 11.0 11.5
UK 1.5 2.0 2.5 3.0 3.5 4.0 4.5 5.0 5.5 6.0 6.5 7.0 7.5 8.0 8.5 9.0
EURO 34.5 35 35.5 36 36.5 37.5 38 38.5 39 40 40.5 41 42 42.5 43 44
CM 21 21.5 22 22.5 23 23.5 24 24.5 25 25.5 26 26.5 27 27.5 28 28.5
 

Chaquetas, chalecos, camisetas

Para asegurarte de cual es tu talla de ropa, mide el contorno de tu cuerpo en centímetros. Ponte de pie, con los brazos extendidos. Una vez tengas las medidas en centímetros, busca en las tablas a qué talla corresponden. Te recordamos que estas medidas son orientativas, ya que cada marca tiene sus propias tallas. 

Hombre


Contorno pecho Talla Equivalente Talla pedir
82-94 38-40 S
95-104 42-44 M
105-114 46-48 L
115-124 50-52 XL
125-130 54 XXL
Mujer


Contorno de pecho Talla equivalente Talla a pedir
85-90 34-36 S
90,5-96 38 – 40 M
96,5-103 42-44 L
104-110 46 XL
107-110 48 XXL
Pantalones, mallas

Para asegurarte de cual es tu talla de ropa, mide el contorno de tu cuerpo en centímetros. Redondea la zona a medir con una cinta métrica, ni suelta ni apretada.

Hombre


Contorno cintura Talla equivalente Talla a pedir
71-79 38-40 S
80-90 42-44 M
91-99 46-48 L
100-110 50-52 XL
111 -120 54 XXL
Mujer


Contorno de cintura Contorno de cadera Talla equivalente Talla a pedir
64-70 90-96 34-36 S
70-75 96,5-102 38-40 M
76-82 102,5-109 42-44 L
83-86 110-113 46 XL
87-90 114-119 48 XXL
91-94 120-124 50 XXXL
 

Gorras

Mida la cabeza, justo por encima de las orejas y las cejas o por el perímetro donde habitualmente se coloque las gorras.

Unisex


Contorno de cabeza Talla a pedir
57 S
58 M
59 L
60 XL
61 XXL
Guantes

Coja una cinta métrica y mida la circunferencia o perímetro de los nudillos sin agrupar el dedo pulgar. Esté seguro de medir cada mano por separado y use la medida más larga de las dos.

Hombre/Mujer


Diametro de Mano Pedir talla Hombre/Unisex Diametro mano Pedir talla Mujer
20 S 16 XS
21,5 M 18 S
24 L 20 M
26,5 XL 23 L
29 2XL 25 XL
Cascos

Para medir la talla correcta del casco, mida alrededor de la cabeza unos 2,5 cm. por encima de las cejas y busque la medida en la tabla correspondiente en este fichero. Si su medida se encuentra entre dos tallas, le aconsejamos que coja la más pequeña. Es preferible que un casco quede ceñido y ajustado, porque con el tiempo ganan holgura. Si lo coge con una talla por encima puede ir demasiado suelto. La última decisión siempre es del cliente.

Unisex


Contorno de cabeza Talla a pedir
55-56 S
57-58 M
59-60 L
61-62 XL
63-64 XXL

Rápel desembragable para barranquismo

Cabecera desembragable con descensor de ocho empotrado

Cabecera desembragable con descensor de ocho empotrado

Cuando estamos haciendo rápel en un barranco, es bueno que la cuerda por la que rapelamos llegue justa hasta la poza, incluso un poco menos. El sentido de esto es que no tengamos que sacar el ocho del rápel, quedando libres de la cuerda al contactar con el agua.  Otro motivo es evitar el peligro de quedarnos enredados en ella o perdamos el descensor de ocho al sacarlo.

La cabecera del rápel debemos hacerla desembragable. Esto se hace por si el que está rapelando tiene problemas, le podremos descender desde arriba.

 

¡Esta maniobra debe hacerse siempre!.  Las formas principales de hacer la cabecera desembragable: una empotrando el descensor de ocho contra el descuelgue y otra bloqueándolo con un nudo dinámico fugado.

Decir que en un barranco los más experimentados han de bajar uno el primero y otro el último y nunca perder de vista al que está rapelando por si necesita ayuda.

El que monta la cabecera, es el que permanece en ella, espera a que todos rapelen y finalmente la desmonta y baja el último.

 

Cuando hablo de barranquismo, me gusta terminar dando las recomendaciones, para animaros a contratar guías de barranquismo, pues estos post y vídeos, los hago para reforzar conceptos de seguridad en montaña y no para que los tomemos como un curso de barranquismo.

 

  • Para principiantes, no iniciados o grupos hasta 10 personas, recomiendo llevar dos guías.
  • Para personas que practican barranquismo de vez en cuando, y que se adentran por primera vez en un barranco que no conocen, pueden contratar perfectamente un guía que les acompañe, seguro evitarán sorpresas.
  • Sólo personas experimentadas que practican barranquismo asiduamente podrían plantearse entrar en un barranco por primera vez solos.
  • En el caso de tener algún problema los guías sabrán realizar cualquier tipo de maniobra para sacarnos del apuro, además de llevar el material necesario para realizar estas maniobras.

Cortesía de: Encorda2

Botiquín para espeleólogos

Por Marta Moya

Botiquín para espeleólogos.- 

 

La espeleología, se desarrolla por lo general en un lugar de difícil acceso, oscuro, frío, húmedo y muy probablemente sucio, donde un pequeño accidente, que en otras condiciones no supondrían un gran problema, puede convertirse en una experiencia que prefiriésemos no recordar.

La elaboración de un botiquín adecuado a las principales patologías y accidentes que pueden derivarse de nuestra actividad y que además, no ocupe demasiado espacio ni pese mucho, no es fácil, por eso voy a intentar orientar la elaboración de un botiquín personal, que cualquier persona, podría utilizar.

 

Las principales patologías con las que nos podemos encontrar son:

 

  • Contusiones y fracturas.
  • Heridas y hemorragias.
  • Hipotermias.

 

botiquín

botiquín

 

Hay 3 elementos que nunca deben faltarle a un espeleólogo en su saca: Luz de repuesto, una manta térmica de emergencia y una fuente generadora de calor (carburo, vela, hornillo… sin olvidarnos del mechero). Cuando preveamos que vamos a pasar mucho tiempo dentro de una cueva, sin movernos, es importante que pongamos en práctica la Regla de las cinco “R”: Reposar, Recalentar, Reconfortar, Rehidratar y Realimentar. Para ello nos aislaremos del suelo, con cuerdas, sacas, mantas reflectivas, y si es posible, montaremos un vivac como punto caliente hasta que podamos volver a ponernos en marcha o venga ayuda si la necesitamos. Algo de comida de alto contenido energético y agua nunca nos debe faltar, incluso hay espeleólogos que sustituyen su vela por un hornillo de gas que no sólo nos aportará calor, sino también bebidas calientes que agradeceremos.

Bolsa botiquín

Bolsa botiquín

Un caso práctico que puede parecer ridículo, pero que estoy segura de que a todos nos ha pasado en alguna ocasión: Supongamos que estamos a -300 metros, en una zona de chorreo de agua, me resbalo, con la mala suerte de que al pararme, me hago un corte en la mano, me duele un mucho y me he salpicado los ojos con barro. Poniéndonos en el peor de los casos, voy a necesitar ayuda del exterior, mientras uno de los compañeros sale fuera de la cavidad a pedir ayuda, tendríamos que aplicar la regla de las 5 “R”, pero lo cierto, es que la mayoría de las veces, no precisamos este tipo de ayuda, por lo que en éste caso podríamos recurrir a nuestro botiquín para lavarnos los ojos con agua o suero fisiológico y la herida con agua y jabón, aplicar algún antiséptico, controlar que deje de sangrar ejerciendo presión y cubrir con un apósito estéril para evitar que se infecte mientras llegamos a superficie. Como nos duele, podemos tomarnos algún analgésico de los que habitualmente consumimos cuando nos duele algo y del que llevamos algunos comprimidos. Una vez en superficie, solicitaremos ayuda sanitaria para que nos curen de manera adecuada la herida (podemos por ejemplo, acudir al centro de salud más próximo).

El botiquín debemos transportarlo en un envase estanco y limpio. Para utilizarlo, es importante la higiene, por lo que nos retiraremos los guantes que solemos utilizar, sucios, para bien lavarnos las manos, o ponernos unos limpios. Es muy útil tener en la zona de acceso inmediato una gasa o compresa para limpiar la suciedad y secarnos las manos. Otra cosilla que a mi no suele faltarme, son unas cuantas pastillas potabilizadoras, que las llevo dentro de la manta térmica, no pesan, no ocupan espacio y no es la primera vez que me quedo sin agua en una cueva.

 

Pero lo más importante de todo y lo que generalmente hace de los accidentes más leves, verdaderas tragedias, es el frío y la humedad.

 

La hipotermia no “se cura”, se evita.

 

Manta térmica o reflexiva

Manta térmica o reflexiva

 

Una vez que nuestro cuerpo se enfría, es muy difícil hacer que vuelva a entrar en calor en situaciones de baja actividad física. La hipotermia hay que verla venir y hay que evitarla, para ello es importante una correcta alimentación e hidratación antes y durante la actividad, abrigarnos y quitarnos las prendas húmedas si vamos a estar mucho tiempo inmóviles, resguardarnos en zonas “secas” y aislarnos lo máximo posible de las paredes y suelo frío.

 

He elaborado un pequeño cuadro-resumen con varias cosas básicas que podrían ser de utilidad en nuestro botiquín y que la gran mayoría sabemos utilizar, incluso si no es nuestro botiquín y lo encontramos en el de un compañero (de nada nos sirve una cánula orofaríngea (Guedel) si no sabemos cómo, para qué ni cuándo se utiliza). Espero que os sea de utilidad y ya sabéis que esto no son más que “las bases”, el botiquín de cada persona, es un mundo y cada uno lo organiza dependiendo de la actividad que vaya a realizar (duración, profundidad, número de personas)… Como habéis podido comprobar, no he puesto por ningún sitio tijeras, pero es porque siempre debemos llevar una navaja a la que acceder rápida y fácilmente.

¡Prudencia en las profundidades!

Manta Sirius: Para proteger del frío, la parte plateada hacia el cuerpo

Frontal de repuesto:

Vela y mechero: Como fuente generadora de calor e incluso de luz.

Venda elástica multiusos: Para inmovilizar tobillos, muñecas o sujetar los apósitos que cubren una herida previamente desinfectada.

Gasas: Para curas.

Compresas grandes: Las utilizaremos para taponar ejerciendo presión en caso de hemorragia.

Pañuelo cuadrangular: Puede utilizarse de cabestrillo, para limpiar, secar…

Esparadrapo de tela:

Puntos de sutura adhesivos:

Guantes estériles:

Depresores linguales: Pueden servirnos para inmovilizar un dedo.

Analgésico/Antiinflamatorio habitual: Tipo Paracetamol, Ibuprofeno, ¡¡Cuidado con las aspirinas!!

Suero fisiológico monodosis: Para lavado ocular, de heridas..

Antiséptico monodosis: Betadine, clorhexidina. Si es en gel, no se vuelca y no mancha tanto si se derrama

Aguja y jeringuilla estéril: Por si tenemos que cargar una jeringa de suero para hacer un lavado a presión de un ojo lleno de barro.

Jabón: Las pastillas pequeñas son muy útiles para lavado de manos o heridas.

Cómo consumir los geles y las gomitas energéticas.

Tipo de geles comunes en Trail/Running

Tipo de geles comunes en Trail/Running

Tanto los geles (Power Gel, Gu, Carboom, etc.) como las gomitas energéticas (Sport Beans, Shot Bloks, etc.) son una fuente concentrada de carbohidratos y deben ser consumidos con una cantidad adecuada de agua para que la absorción de los mismos sea rápida y para evitar problemas gástricos. Todos los geles son sintéticos, son preparados con ingredientes que no se consiguen de manera natural sino que son extraídos de alimentos, (glucosa, maltodextrinas, sacarosa), o son agregados químicos, (sabores artificiales y electrolitos). No hay geles orgánicos y son preparados con la intención de aportar energía y electrolitos de manera rápida.

Con respecto a su utilización, se observan 2 errores fundamentales:

1. Se consumen enteros en una sola toma y sin agua. Cada gel pequeño tiene aproximadamente 30 g de carbohidratos, el equivalente a 1 botella de 500 CC de Gatorade. Si los 30 g de carbohidratos llegan de una vez al estomago, su absorción es lenta y en muchos casos produce malestar estomacal, náuseas y hasta diarrea.

2. Se toma el gel junto con alguna bebida energética. Esto retrasa igualmente la absorción porque la cantidad de carbohidratos que llega es la del gel más la bebida energética y es mucho mayor a la proporción recomendada.

Por lo tanto, se recomienda:

Conseguir una proporción de 6-8% de carbohidrato por cada 100 CC de agua; es decir, por cada 6-8 g de carbohidratos del Gel o gomitas, tomar 100 CC de agua.

Para calcular la cantidad de agua que debes tomar con el gel o gomita, haz lo siguiente:

1. Revisa en la etiqueta, cuántos gramos de carbohidratos aporta el gel completo.

2. Divide el total de carbohidratos que aporta el gel entre 6. Ejemplo: 30 g /6= 5.

3. Multiplica el resultado anterior por 100 CC y te dará el volumen de agua que necesitas por cada  gel o paquete de gomitas. En el ejemplo: 5 x 100 CC agua = 500 CC de agua. Es decir, se necesitan 500 CC de agua por cada 30 g de carbohidratos del gel o gomitas.

Es importante recordar que los geles y gomitas se pueden utilizar igual que la bebida energética. Si desayunas antes del maratón o carrera de manera adecuada (ver nutrición e hidratación para un 10K o maratón: apuntes generales de nutrición e hidratación) puedes comenzar a usar los geles, gomitas o Gatorade  a partir de los 60min. La cantidad depende de tu peso. Si pesas menos de 60kg,  puedes usar de 1 a 1/2 gel, paquetes de gomitas o botellas de bebida energética (30-45g carbohidratos) por hora. Los geles y las gomitas deben estar siempre  acompañados de agua.   500 cc agua por cada 25-30g gel o gomitas.  Si pesas más de 60 kg. te corresponden 2gel o 2 paquetes de gomitas (ambos  con 1lt agua) o 2 botellas de bebida energética, a partir de los 60min. Si tomas bebida energética, nunca lo tomes junto con el gel. (Recomendaciones para seleccionar y utilizar bebidas energéticas)

En resumen, desde el punto de vista energético, son equivalentes: 500 cc de bebida energética, 30 g de gel y 30 g de gomitas.

Gentileza: Maratonista.com

Cómo confeccionar tus propios disipadores para Vías Ferratas

Podemos confeccionarnos unos cabos para vía ferrata que cumplan la norma y para ello vas a necesitar una placa disipadora, dos mosquetones K (para vía ferrata de doble gesto) y un poco de cuerda, unos 4 m.

Antes de ponernos a confeccionar nuestros cabos de anclaje es preciso conocer qué debe cumplir un disipador para vía ferrata. Según la norma UNE-EN 958 para Sistemas de disipación de energía para uso en escalada en vía ferrata se deben cumplir los siguientes requisitos de seguridad:

  • Mosquetones tipo K para ferrata de acuerdo a la norma EN 12275
  • Fuerza estática requerida para poner en funcionamiento el sistema de disipación: superior a 1200 kg
  • Fuerza de impacto máximo: 600 kg
  • Longitud máxima de frenado: inferior a 1.200 mm.
  • El sistema de disipación de energía debe soportar una fuerza estática de 900 kg. sin romperse

Para construir nuestras disipadoras hemos optado por la placa KISA de Kong. Las características de esta placa KISA (Kong  Impact Shock Absorber) son las que presento en el siguiente cuadro:

Con estos materiales podemos optar por dos modelos, un primer modelo en el que los cabos de anclaje son independizables del cabo disipador (esto último podría interpretarse como que no cumple la norma UNE-EN 958 en lo que respecta a que ésta dice que: el sistema de disipación de energía se debe montar de tal modo que sus componentes no se puedan desmontar, con la excepción de los conectores. Así en caso de caída de factor 5 y deterioro severo del cabo disipador, podríamos sustituir éste por otro trozo de cuerda.

Este modelo incluye un maillón rapide intermedio que une los cabos de anclaje y el cabo disipador. Para unir este modelo al arnés podemos optar por una cinta cosida homologada de dinema, o bien un maillón semicircular.

Para fabricar esta disipadora has de enhebrar la placa KISA tal y como indica el fabricante en función del diámetro elegido 9/11 mm., dejando 1200 mm. a un lado. Recomendamos hacer un nudo tope al final del cabo, pues las pruebas indican que el recorrido ha de ser inferior a los 1200 mm. pero para un peso de 80 kg. , si pesas más o si llevas una mochila (más la ropa, las botas, el casco, etc.) te puedes salir de la norma. El cabo que sobresale de la placa se une al maillón por medio de un nudo (el nudo simple sirve suficientemente bien pues la carga máxima va a ser inferior a 1.200 kg).

Con otro cabo, que hará las veces de cabo de anclaje, se sujetan los mosquetones K. Recomiendo unir los mosquetones al cabo con el nudo doble pescador. Este nudo pinza los mosquetones y conseguimos que trabajen siempre en la posición correcta, evitando que se giren en el momento menos indicado. La longitud de estos cabos va a depender del tamaño del usuario. Las vías ferratas se diseñan de tal forma que nunca nos encontremos en situación de factor 5 de caída. Así se colocan los anclajes a menos de 3 m. por lo que sólo nos queda un metro de margen para los cabos de anclaje. Luego, desde el arnés al mosquetón sería interesante que no haya más de 1 m.

Existe otra forma de preparar los cabos disipadores evitando el maillón/cinta cosida, con lo que eliminas un elemento de la cadena de seguridad prescindiendo del maillón simétrico que une los cabos de anclaje al cabo disipador.

En este caso un único cordino sirve de cabo de anclaje, cabo disipador y conexión al arnés. El otro cabo de anclaje se une a éste por medio de un nudo intermedio, que puede ser un nudo simple o un nudo en ocho por chicote. Se enhebra un cabo de tal forma que quede a un lado de la placa más de 1 m. sobre el que se hace el nudo de enlace. Tras la placa se deja por un lado 1.200 mm. para la disipación que se uede marcar con un poco de cinta americana y un poco más de cabo para unir la placa al arnés como si nos estuviéramos encordando. Se trata de un diseño sencillo pero ojo, hay que encordarse al arnés incluyendo el ojal de la placa, de lo contrario el sistema no funcionaría. El cabo disipador sobrante se recoje con una goma para que no se trabe durante la progresión. El nudo de unión al anclaje ha de ser un ocho por chicote pero de forma que los cabos queden enfrentados cerrando el anillo.

Se trata de una disipadora sencilla de fabricar pero sólo para usuarios avanzados. Si no estás seguro de como confeccionar y utilizar estos materiales, mejor que te rasques el bolsillo, que por unos euros más tienes una homologada.

Fuente: http://turiactivo.blogspot.com.es/

Recomendaciones para correr de noche por la montaña

La iluminación y la fortaleza mental son factores fundamentales para afrontar la noche

Las carreras de montaña nocturnas están adquiriendo más popularidad que nunca entre los aficionados al trail running, pues cada vez son más los corredores que se animan a participar en este tipo de competiciones y a presentarle resistencia a la noche. Prueba de ello es la proliferación de estas carreras en los últimos años; Cataluña es un buen ejemplo: la Burriac Atac celebra su novena edición, la propia Cursa Nocturna dels Mussols va ya por la quinta entrega y el año pasado se estrenó Les Ànimes del Purgatori.

Cuando le preguntas a un corredor que ha probado una carrera nocturna, o al menos, una carrera que discurre en parte de noche (por ejemplo, la Transgrancanaria), porqué le atrae este tipo de competición, lo normal es que te refiera palabras como “diferente”, “especial” o “mágico”. Y no es para menos. Este tipo de experiencia es de las que se quedan grabadas en el recuerdo. Correr de noche por la montaña engancha.

Pero no todo es magia en las carreras nocturnas, éstas también entrañan ciertos riesgos que conviene tener muy en cuenta. No en vano, en recientes fechas, se perdían 15 corredores mientras participaban en el Trail Nocturno de Vilatuxe (Galicia). Para evitar estos peligros son necesarios dos ingredientes: una organización de carrera óptima, sobre todo en materia de señalización del trazado, y una concienciación no menos óptima del corredor que se enfrenta a la noche.

 1. ILUMINACIÓN

Para ver y correr en la oscuridad de la noche necesitamos luz. Podríamos iluminar el camino de diversos modos, pero la forma más extendida, más cómoda y más eficiente es colocar una fuente de iluminación en nuestra frente, es decir, utilizar un frontal (una buena opción: Led Lenser H7). Allá donde miremos se dirigirá la luz. No obstante, debemos dedicar un tiempo para acostumbrarnos a este tipo de iluminación porque ni nuestros ojos ni nuestro sistema perceptivo están configurados de serie para estas condiciones específicas. Poco a poco seremos capaces de percibir mejor la profundidad, las sombras y los matices del camino.

A la hora de elegir un frontal, al margen del precio, es importante tener en cuenta tres criterios:

  • Potencia de iluminación
  • Poco peso
  • Durabilidad y fiabilidad de las baterías

Kilian Jornet nos advierte que, con el frío, las baterías pueden sufrir más y recomienda llevar baterías de repuesto en la mochila para evitar problemas. No pesan nada y nos pueden ahorrar un mal trago. Seb Chaigneau, por su parte, nos aconseja no tener la iluminación a máxima potencia en las ascensiones. No es necesario. Con este sencillo hábito ahorramos energía y dejamos reserva para cuando vamos más rápido, es decir, para los descensos.

Un frontal fiable es fundamental para afrontar una sesión noctura de correr por la montaña.

 2. ABRIGO

Durante la noche es normal que la temperatura descienda. Sobra decir que llevar ropa de abrigo adecuada es un must, mucho más si la carrera nocturna se celebra durante las estaciones del año más frías o si nos enfrentamos a un ultra trail en el que, por su larga duración, las condiciones meteorológicas pueden ser muy cambiantes. Ir bien abrigado es tan importante como ir bien iluminado.

 3. LOS OTROS SENTIDOS

La vista, tan protagonista durante el día, se ve resentida en estas condiciones y pierde capacidad de recepción. El amplio campo de acción que percibe el corredor diurno se reduce a los pocos metros iluminados por el frontal para el corredor nocturno. Por esto es importante fijarse en los otros sentidos, sobre todo en el oído, y evitar focalizar nuestra atención exclusivamente en la vista. Es importante y gratificante percibir lo que ocurre a nuestro alrededor a través del oído; aprender a escuchar la noche, aprender a correr con los otros sentidos.

4. PSICOLOGÍA

El factor psicológico es muy importante en las carreras nocturnas o en los ultras que involucran a la noche en su recorrido. Si el trail running diurno ya convierte a nuestra fortaleza mental en un factor decisivo, el trail running nocturno añade una complicación con la sensación de soledad. Este sensación, que para algunos es muy excitante, como una especie de diálogo íntimo entre el corredor y la montaña, puede resultar agobiante y agotadora para otros, sobre todo después de transcurridos varios kilómetros. Por otro lado, no ver nada más allá de unos metros tiene una ventaja obvia: no puedes mirar hacia arriba desde la ladera de la montaña y pensar lo mucho que te queda para coronar. Esto, desde luego, es un alivio.

 5. ENTRENAR EN GRUPO Y EN LUGARES CONOCIDOS

Debemos acometer las primeras sesiones de entrenamiento en lugares bien conocidos y, en lo posible, acompañados por otros corredores. Tanto el grupo como el terreno ya conocido reducen las posibilidades de perderse y, además, nos ayudan a probarnos en la oscuridad, a reconocer nuestras sensaciones y a intercambiar experiencias con nuestros compañeros y compañeras. El grupo facilita y acelera el aprendizaje necesario para hacerse a la noche.

 Texto: Redacción CdM

Imágenes: equipatetrailandrunning.com/espectadornegocios.com/utmb/nikirunning.com

Sigue los mejores consejos y no olvides nada en tu viaje de aventuras

Llegada a Zermatt (Suiza)

Llegada a Zermatt (Suiza)

A la hora de realizar cualquier viaje existen una serie de cosas a tener en cuenta que, a pesar de parecer básicas, pueden llegar a olvidarse fácilmente si no estamos atentos. Esta situación puede producirse además muy especialmente cuando nuestro desplazamiento se debe a unas vacaciones de aventuras, ya que al margen de una serie de cosas que no debemos olvidar en nuestro equipaje para estar seguros y disfrutar de nuestras excursiones, cabe recordar algunas medidas de precaución para que no nos falte nada de lo necesario una vez que emprendamos nuestro viaje.

Un desplazamiento de ocio de estas características requiere, de esta forma, de un contenido en nuestra maleta completamente adaptado, y un recorrido programado que debe ser el adecuado para pasar unos días llenos de emociones con tranquilidad. De esta forma, resulta esencial tener en cuenta una serie de consejos útiles, que no sólo nos ayudarán en la no siempre sencilla tarea de completar nuestro equipaje para un viaje de aventuras sin olvidar nada de lo esencial, sino que nos ayudarán a vivir una experiencia placentera con seguridad:

Zoco de Chefchaouen (Marruecos)

Zoco de Chefchaouen (Marruecos)

• Sigue los mejores consejos y no olvides nada en tu viaje de aventuras
• Contacta con proveedores y agencias de viajes especializadas. Para que no te falte de nada en tu viaje de aventuras busca siempre agencias especializadas, o busca información en la red sobre todo lo referente al lugar que visitarás. No dejes de informarte de las actividades a realizar, y de cómo desarrollar tus excursiones de aventuras de la forma más segura posible.
• Lleva un listado con los números de emergencias de la zona en la que realizarás tu viaje. Este consejo resulta básico especialmente en este tipo de viajes, ya que tener a mano un listado con los números de emergencias locales, así como saber cómo contactar con ellos de la forma más sencilla posible, puede ahorrarte muchos disgustos y problemas en caso de sufrir cualquier tipo de accidente o percance.
• Ten todos tus documentos de identidad en regla. La información oficial relativa a nuestra persona debe ser siempre lo primero que incluyamos en la maleta, especialmente en viajes de aventuras, donde podemos encontrarnos en más de una situación complicada en la que necesitemos identificarnos de alguna forma. Sigue este consejo especialmente si tu estancia de aventuras se realiza en el extranjero, y no dejes de hacerte con moneda local con suficiente antelación para evitar comisiones desorbitadas en los centros de cambio de divisas.

Glaciar Perito Moreno (Argentina)

Glaciar Perito Moreno (Argentina)

• Incluye en tu maleta la ropa adecuada. Resulta imprescindible que te informes previamente del clima y las condiciones meteorológicas de tu lugar de destino, especialmente si piensas dormir a la intemperie, o en cabañas y otro tipo de hospedajes no protegidos por construcciones más sólidas de piedra. Mete en tu mochila un chubasquero si el clima es muy húmedo, o ropa ligera para zonas muy calurosas, así como prendas especializadas, que podrás encontrar en esta página o en cualquier otra destinada a vestimenta de aventura.

• No dejes de llevar contigo cargadores para tus dispositivos móviles. Esto será fundamental para poder avisar en caso de accidentes, y si no tienes forma de cargar tu teléfono o dispositivo de comunicación, es importante hacerte con cargadores específicos de un solo uso o para cargas desde el coche.

Alpes (Francia)

Alpes (Francia)

• Compra una navaja y una linterna, y no dejes de incluir entre lo necesario un mini botiquín y productos de higiene básicos. Una navaja multiusos y una linterna te sacarán de muchos apuros cuando estés alejado de la civilización. Del mismo modo llevar productos de aseo como gel, champú, maquinillas de afeitar, un peine, y desodorante, será básico para cualquier viaje, así como un mini botiquín con algún medicamento para la diarrea y el dolor de cabeza, y con tiritas y alcohol para posibles heridas que puedas sufrir durante tu estancia de aventuras.

Por: E. Bueno

Fotos: Balti Felguera – HUMAVENTURA